14 abr 2012

Yo nunca quise hacerte daño...
-¿De que murió?. -Se asfixio con las palabras que nunca dijo.

Lo amé contra la razón, contra las promesas, contra la paz, contra la esperanza, contra la felicidad, contra todo el desánimo...
Yo no quería regalos, yo no quería que me hicieras sentir especial con grandes cosas, yo no quería un collar, ni tampoco cenar en un lujoso restaurante.
Yo no quería que me prometieras la luna, ni tampoco quería un millón de estrellas.
Yo solo quería que me tomaras de la mano, yo quería que me acompañases a la biblioteca por mi libro favorito, yo soñaba con bailar contigo en la calle como idiotas, yo quería que cantaras mi canción favorita en la luz de la noche, o tal vez citaras a mi escritor favorito con alguna frase que me deje sin aliento.
Yo quería sentirme especial, yo quería y soñaba con que esto fuera especial.
Que tu sintieras que esto como algo hermoso y real, sin tener que prometer el mundo a cambio.
-¿Cuanto tiempo es para siempre?
-A veces, solo un segundo. 

-Alice in the Wonderland.




Me eh enamorado de alguien que solo existe en un libro, que solo existe en mi imaginación, y sin embargo yo siento que existe en mi corazón y alma.

Vengo a negociar mis momentos contigo. Un trueque. Un convenio. Cualquier cosa sirve, mientras el arreglo sea borrarte de mi.

La felicidad es un estado transitorio en el que una ilusión nos hace sentir de forma súblime, y a pesar de ser sólo un momento esporádico, vivimos para alcanzarla.
— Chaotic Kittie
No es opción ahogarse en el dolor.
No hables con el cerebro vacío.
Dejaré de expresarme cuando este seca, cuando mi cuerpo sólo sea un contenedor y mi alma me haya abandonado.



Y el decidió: Imprimir su alma en una imagen desesperada por encontrarse enfocada, y al mismo tiempo, condensar su cuerpo en el desierto más arido del mundo para no dejar huella, y así, jamás encontrar una sola pista de aquella figura.